7 Marzo, 2010

Cuaresma Tercer Domingo 


Queridos hermanos:
La cuaresma es tiempo de conversión: Mirar a Dios y organizar la vida desde Él y sus criterios, tal y como tenemos que ir descubriéndolos en la realidad concreta de nuestra vida, en lo que va sucediendo a nuestro alrededor.
Descalzarse, desarrollar en profundidad nuestra sensibilidad, para notar que nuestros pies pisan tierra sagrada. El Dios del amor, el Dios del fuego ha apostado por el ser humano. Se requiere que el ser humano viva en el ámbito sagrado… No se trata de atemorizar a nadie, ni quitar la paz interior de la conciencia, sino todo lo contrario: Es hora de despertar del sueño, para vivir en plenitud la Luz que ilumina las tinieblas de la mente y del corazón.
Se trata de reconocer con más claridad el tiempo maravilloso de la gracia, del amor, del perdón, de la reconciliación que gratuitamente se ofrece. En tiempos de Jesús prevalecía la idea de que al pecado sigue el castigo. Para muchos de nuestros contemporáneos, ante el seísmo de Haití y de Chile se seguirán preguntando ¿dónde está Dios que permite este sufrimiento? Sin duda que sigue estando junto al hombre que sufre. Para que experimente la compañía, para que pueda descubrir el sentido de su ser relacional, que está en tierra sagrada... no maldita.
La primera lectura nos pone en el ámbito de lo que Dios hoy quiere decirnos: Merece la pena convertirse al Dios de la salvación. ¿A qué Dios nos dirigimos? ¿Cómo hablamos con Dios? Dios ha escuchado el clamor de un pueblo en esclavitud y quiere comprometerse con los que viven la opresión. Es un Dios que se da: es el que hace existir, el que crea, el que desvela el misterio. Nuestro Dios es un Dios activo, con entrañas de misericordia, que toma partido ante el misterio del mal, que se compromete y pide que nos comprometamos con Él. Esta acción, en la primera lectura la lleva a cabo enviando a Moisés. Dios siempre lleva a cabo sus planes a través de intermediarios humanos.
El evangelio de Lucas viene hoy a hacer una llamada a la fidelidad de ese Dios salvador de la historia, que se ha jugado todo su prestigio y toda su divinidad con el pueblo. No es el Dios que hace ver la historia como un ajuste de cuentas con la actuación del hombre, sino que es capaz de esperar con paciencia los frutos de felicidad del ser humano. No exige cortar la higuera que no da fruto, sino que es capaz de esperar.
Pero espera que el trabajador de la viña siga cavando y abonando, para que pueda haber esperanza. ¿Somos la comunidad de cristianos los que realmente estamos comprometidos en nuestro diálogo con Dios a seguir cavando y abonando cada higuera, con el fin de que pueda producir sus frutos? Cada bautizado ha recibido de Jesucristo la confianza de ser sacerdote, profeta y rey… ¿De quién esperamos que cambie la sociedad, el ambiente? ¿Cómo cavamos y regamos para que cada persona pueda dar sus frutos a favor de la comunidad?
En Jesús, que camina hacia la cruz, vemos a un Dios que no explica el misterio del mal y del sufrimiento, pero que tampoco queda indiferente y lejano, sino que entra de lleno en ese misterio para compartirlo con nosotros y darnos esperanza en medio del dolor. Pasando a través de ese dolor, sigue empeñado en dar vida.
En este tiempo de conversión que es la Cuaresma, podemos preguntarnos: ¿Me escandalizo de Dios ante el misterio del mal? Desde la fe, ¿puedo afirmar que Dios "ve, oye, se fija...” en quienes padecen el mal, y que actúa a través de intermediarios humanos? ¿Le descubro en quienes acompañan las situaciones de sufrimiento? ¿Vivo el misterio del mal con la mirada puesta en la cruz y la resurrección de Jesús? En mi proyecto personal de vida, ¿he incluido este aspecto del misterio del mal dentro la dimensión espiritual para trabajarlo?
«Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera», decía Jesús, no refiriéndose a la muerte que es la desesperanza por desconocer el verdadero rostro de Dios, ciertamente un Dios misericordioso.
Ayudados de la Palabra, convirtámonos al verdadero Dios. Comprometámonos a trabajar en la viña.



1 - 1 de 1
 

Ultimas noticias   


Domingo Vigésimo Segundo del Tiempo Ordinario 

-Agosto 29, 2010

Domingo XXI del Tiempo Ordinario 

-Agosto 22, 2010

Asunción de la Virgen María 

-Agosto 15, 2010

Domingo XIX del Tiempo Ordinario 

-Agosto 08, 2010

Domingo XVIII del Tiempo Ordinario 

-Agosto 01, 2010


Archivo

agosto 2010

julio 2010

junio 2010

mayo 2010

abril 2010

marzo 2010

febrero 2010

enero 2010

diciembre 2009

noviembre 2009

octubre 2009

septiembre 2009

agosto 2009

julio 2009

junio 2009

mayo 2009

abril 2009

marzo 2009





administrador